El Huevo cocido a baja temperatura nos permite degustar totalmente la sutileza de este alimento, sobre todo la yema atemperada, además, permite fusionarlo con foie por ejemplo y trufa, la técnica es sencilla, un poco de papel film, un huevo y lo que queramos añadirle, en 12 minutos a 60 grados lo tenemos preparado.
Es importante saber que lo podemos acompañar con casi cualquier cosa, solo hay que saber maridar y dejar funcionar la creatividad.